Por Genaro Moreta Jr
La Guázara.-Miembros de la Policía Nacional y efectivos del Ejército de la República Dominicana se enfrentaron a residentes del distrito municipal de La Guázara, luego de que el Consorcio Azucarero Central (CAC) intentara desviar el principal acueducto que abastece de agua potable a la comunidad, con el objetivo de utilizarlo para el riego de sus operaciones agrícolas.
De acuerdo con la comunitaria Josefa Ferreras, alrededor de las seis de la mañana se presentaron agentes policiales, militares y técnicos del CAC Ingenio Barahona, con la intención de intervenir la fuente de agua que por décadas ha suplido a la población.
Esta acción generó indignación entre los residentes, quienes denunciaron que la medida afecta directamente a cientos de familias que dependen de este servicio esencial.
Ferreras relató que los comunitarios fueron despertados de manera abrupta, en medio de detonaciones y el lanzamiento de gases lacrimógenos, como respuesta al rechazo de la población a una iniciativa que consideran arbitraria y perjudicial.
Señaló, además, que el hecho ocurrió en una fecha especialmente sensible como el 24 de diciembre, cuando las familias deberían estar concentradas en los preparativos propios de la celebración navideña.
Por su parte, Jotaliano Mercedes, alcalde pedáneo de La Guázara, hizo un llamado a los medios de comunicación para que se trasladen al lugar y verifiquen la situación. Denunció que se pretende obligar a la comunidad a consumir agua proveniente de un afluente presuntamente contaminado, donde se observan animales muertos y personas realizando sus necesidades fisiológicas, lo que convierte el líquido en impropio para el consumo humano.
Mercedes explicó que el acueducto afectado ha suministrado agua potable a la comunidad durante más de cien años, beneficiando a al menos cuatro generacione.
Aseguró que el CAC busca apropiarse de este recurso para conectar a la población a un sistema de abastecimiento en condiciones inadecuadas, propuesta que ha sido rechazada de forma categórica por los residentes.
En ese mismo orden, Mercedes Padilla expresó que los habitantes de La Guázara se sienten desamparados y sin representación, al afirmar que el acuerdo mediante el cual el CAC intenta desviar el agua no fue consensuado con la comunidad.
Indicó que, de haberse producido algún convenio con autoridades locales, este no contó con la aprobación ni el conocimiento de los afectados.
Durante la intervención de las fuerzas del orden, los munícipes denunciaron un uso desproporcionado de la fuerza, señalando que los gases lacrimógenos y detonaciones alcanzaron patios de varias viviendas, afectando principalmente a niños y personas envejecientes.






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